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El Pan de Cada Día
El Pan de Cada Día
El Pan de Cada Día
Ebook570 pages5 hours

El Pan de Cada Día

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About this ebook

Spanish Edition Hear Christ speak to you like never before! With more than one million copies sold, My Daily Bread is a true Christian classic. It's simple, yet carefully crafted daily reflections have led thousands to a drastically improved interior life and a deeper love for Christ. Written with loving care by Father Anthony Paone, as a dialogue with Christ himself, this devotional will strengthen your love for Christ and his teachings. Father Paone leads the reader through the three ways of the spiritual life: Purification, Imitation, and Union. My Daily Bread overflows with reflections and prayers specifically designed to help you grow in the spiritual life and overcome failings. A portion of the proceeds from every purchase of this Confraternity of the Precious Blood title go directly to The Sisters Adorers of the Precious Blood in Brooklyn, NY to support them in their vocation.

LanguageEnglish
PublisherConfraternity of the Precious Blood
Release dateMay 1, 2014
ISBN9781618908162
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    El Pan de Cada Día - Anthony J. Paone SJ

    El Pan De Cada Día

    Un Sumario de La Vida Espiritual

    Simplificado y Adaptado a la Diaria Lectura, Reflexión y Oración

    por

    ANTHONY J. PAONE, S. J.

    1954

    EL PAN DE CADA DÍA

    Publicada con la autorización de la Editorial Sal Terrae Santander—España.

    Autor:

    Antonio Paone, S. J.

    Título del original en inglés: MY DAILY BREAD

    Confraternity of the Precious Blood, Brooklyn, N. Y.

    Traducido del inglés por José A. Benito y Angel Martín, S. J.

    IMPRIMI POTEST:

    URBANO VALERO, S. J.

    Praep. Prov. de Castilla

    NIHIL OBSTAT:

    AGAPITO AMIEVA

    Censor

    IMPRIMATUR:

    Enrique de Cabo, Vicario Capitular Santander, 17 de octubre de 1967

    El texto de esta obra, ni partes de la misma pueden ser reproducidos, archivados o transmitidos en forma alguna o mediante algun sistema electrónico, mecánico o de fotoproducción, memoria, sin autorización por escrito de la Editorial.

    Derechos de propiedad registrada (Copyright) por la Confraternidad de la Preciosa Sangre

    eBook Edition: 978-1-61890-816-2

    Todos los Derechos Reservados Bajo la International Copyright Convention

    Todos los Derechos Reservados Bajo la Pan-American Copyright Convention

    Impreso en los Estados Unidos de América

    Nos alegra grandemente que la Confraternidad de la Preciosa Sangre esté publicando esta traducción al español de la tan leída obra My Daily Bread.

    El renombrado trabajo del padre Paone ha sido leído y releído por miles, desde su publicación en 1954. Desde entonces, ha sido rica fuente de crecimiento e instrucción espiritual. Y continúa en demanda no sólo en los Estados Unidos, sino también en muchos países alrededor del mundo.

    Esta traducción al español, aumentará el valor de los volúmenes que forman los libros de la Biblioteca de Clásicos Espirituales, que publica la Confraternidad. Nos sentimos confiados que este tesoro espiritual sea bien recibido por nuestros hermanos que hablan español y que ellos reciban una gran recompensa espiritual, al leer estas páginas.

    Que las abundantes bendiciones de Dios continuen derramándose sobre todos aquellos que lean y relean El Pan de Cada Día.

    Reverendísimo Thomas V. Daily, D.D.

    Obispo de Brooklyn

    25 de marzo de 1993

    Fiesta de la Anunciación del Señor

    PRÓLOGO

    LA CONFRATERNIDAD DE LA PRECIOSA SANGRE se siente privilegiada de presentarle otro libro más, en la serie básica dedicada a la familia católica. La Confraternidad se ha dado a la tarea, a través de muchos años, de popularizar la Liturgia, las Sagradas Escrituras y la Teología, poniendo en las manos de millones a través del mundo, libros como El Misal Dominical, El Libro de los Salmos Diarios, Cristo en el Evangelio, El Nuevo Testamento, y Mi Manera de Vivir.

    La obra aquí presentada, EL PAN DE CADA DÍA, es un resumen de doctrina espiritual, simplificado y elaborado de tal manera que hace asequible a todos el conocimiento y la práctica de los principios de vida espiritual. Está dividida en tres libros que tratan de las tres vías de la vida espiritual.

    1) Purificación: Debemos reformar lo que ha sido viciado por el pecado.

    2) Imitación: Debemos conformar con Cristo lo que hemos reformado.

    3) Unión: Debemos transformamos en Cristo a quien nos hemos conformado.

    Este libro debe de ser leído no solo con la cabeza sino también con el corazón. Debemos pensar y orar. Este ejercicio diario transformará la creencia en realidad, la teoría en práctica. El autor de este libro es el Padre Anthony J. Paone S. J. lo cual garantiza un eficaz guía en el cotidiano crecimiento espiritual, que ayudará a las almas a perseverar en los santos propósitos que hacen en el momento de sus confesiones, sagradas comuniones, misiones, retiros, o cualquier otro momento en que se les comunica la gracia de Dios. A pesar de que se ha escrito primeramente para laicos, en un lenguaje laical, puede ser provechoso para el diácono, sacerdote y religioso.

    Monseñor Joseph B. Frey.

    Fiesta de Nuestra Señora

    8 de diciembre de 1953

    COMO USAR ESTE LIBRO

    Todo hombre sueña de vez en cuando en el hombre perfecto que el podría haber sido o que quizás aún podrá ser. Esta libro colabora con esos sueños: la propia perfección. Es verdad que hay diversidad de ideales y diversos grados de perfección, pero un sólo ideal, un sólo modelo corresponde al plan de Dios. El único modelo de santidad y perfección posible es aquel que Dios nos ha dado. No somos nosotros quienes nos hemos de fijar nuestras propias metas. Nuestro Padre celestial nos ha dado ya una, su divino Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

    Si, como María la hermana de Lázaro, tenemos el privilegio de poder sentamos a los pies de Jesús y escuchar sus palabras de amor, paz y gozo, ¿quién rechazará ese regalo? Bien, hagámoslo. Dios nuestro Señor nos habla mucho más a menudo de lo que nosotros le escuchamos. Le cerramos la puerta mucho más de lo que nos lo imaginamos. Nosotros avanzaríamos grandemente en la perfección en un año si cada día nos pusiéramos unos minutos a los pies del Señor y le escucháramos lo que nos dice para mejorar cada día nuestras propias vidas.

    En este libro exponemos algunos de los admirables pensamientos de Cristo. Recíbelos; un capítulo cada día, como si vinieran directamente de El. A menudo te dará entre líneas un mensaje que tiene significado para ti solo. Esa será la gracia de ese capítulo. La gracia de Dios te enseñará cómo vivir una vida cada día mejor, y te dará las fuerzas para hacerlo. Si usas bien de esas gracias, Dios te las comunicará mayores. Cada día serás más Cristo y menos tu propio hombre viejo.

    Cada capítulo sigue este plan:

    a) ESCUCHA

    b) PIENSA

    c) RESPÓNDELE.

    LIBRO PRIMERO

    EL CAMINO DE LA PURIFICACIÓN

    PARTE 1.a: Conversión

    A. Una mirada de fe a la vida humana

    B. Los cuatro últimos acontecimientos

    PARTE 2.a: Después de la conversión

    Enfrentándose a la antigua rutina de cada día con un espíritu nuevo

    PARTE 3.a: Tentación

    A. Naturaleza, valor y control de las tentaciones

    B. De algunas tentaciones en particular

    PARTE 4.a: La lucha contra los malos hábitos

    PARTE 5.a: La conquista del propio yo por la mortificación

    PARTE 1.a

    CONVERSIÓN

    Aunque el hombre puede desatender los santos mandamientos de Dios durante toda su vida terrena, tendrá que dar cuenta de ello tarde o temprano. La más tremenda catástrofe que puede acaecer a un hombre es una muerte imprevista. El hombre puede prevenirse en el momento presente admitiendo a Dios y obedeciendo sus mandamientos. Pero después de la muerte el hombre ya no podrá salvarse a sí mismo. Aunque ha tenido toda una vida para aprovecharse del amor y de los dones de Dios, ahora se enfrenta ya con su justicia. La Justicia divina le recompensará conforme a como ha sido su vida en la tierra, y así irá al cielo o al infierno.

    Un hombre espiritual es aquel que busca hacer el mejor uso posible del breve tiempo de nuestra vida en la tierra. Busca vivir de tal manera, que nunca sacrifica el éxito definitivo por un éxito más pequeño y menos importante. Pone en primer lugar lo que está primero. Así intenta seguir la santa voluntad de Dios en todas las cosas.

    El primer paso de una vida espiritual consiste en la purificación propia. Aunque la purificación propia es tarea para toda la vida, quien está en este período de la vida espiritual hace de ella su meta diaria. Lucha por raer de sí todo pecado mortal y aquellas faltas veniales que pueden llevar al pecado mortal. Haciendo esto, echa los cimientos a las virtudes que posteriormente ha de practicar de una manera más positiva y no ya como mera oposición a sus faltas actuales.

    A. UNA MIRADA DE FE A LA VIDA HUMANA

    Conversión quiere decir vuelta a Dios, que puede ser por primera vez o bien tras un período de servicio perezoso y de entrega a medias. En esta primera parte uno debe esforzarse por verse a sí mismo como realmente es—débil y egoísta—, pero amado por Dios y hecho para la gloria eterna y la felicidad del Cielo. El hombre debe quedar profundamente impresionado con el verdadero fin de esta vida terrena y hacer todo lo posible para que este fin sea el motor de todas sus acciones futuras.

    1

    EL FIN DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA

    CRISTO:

    Hijo, el más alto fin de tu vida es la unión conmigo en el cielo. Haz que todas tus intenciones a lo largo del día vayan dirigidas por esta verdad. Estáte seguro en todas las cosas de avanzar por los caminos que conducen al cielo. No te entregues demasiado a los deseos pasajeros y a las satisfacciones de esta vida terrena.

    2. Yo te he dado cuanto tienes y cuanto eres. Todo te viene de Mí, Dios Supremo. Acéptalo, úsalo, disfrútalo como yo quiero y en la medida de mi voluntad.

    3. Si sólo piensas en tu propia satisfacción sin tener en cuenta mi aprobación, tu inteligencia quedará nublada y tu voluntad debilitada. Faltas y pecados te quitarán la paz en la tierra y la felicidad eterna en el cielo. Así, pues, en todas las cosas mantén tus ojos fijos en Mí.

    4. Son felices los que desean sólo lo que yo quiero, tratando por todos los medios de hacer lo que yo quiero. Estos nunca quedan completamente absorbidos por sus trabajos diarios. Me ofrecen con frecuencia sus actividades.

    Comprenden la brevedad de las satisfacciones terrenas del hombre.

    5. Examina los motivos de tus palabras y acciones diarias. Busca cómo me puedes agra dar más y elimina aquello que te pueda apartar de Mí.

    PIENSA:

    Yo he sido creado para la felicidad eterna con Dios en el cielo. Todo lo demás me debe parecer secundario, porque si pierdo el cielo habré perdido todo. Guía seguro del cielo es el santo querer de Dios. Si lo sigo en mi vida cotidiana, cada momento de mi vida en la tierra será un paso hacia la perfecta felicidad que ambiciona mi corazón.

    ORACIÓN:

    Dios y Padre amante, aumenta en mí el deseo de pensar, hablar y actuar cada día como Tú quieres. Que nunca sea tan loco como para estar en desacuerdo contigo, supremo Bien y Querer. Nada en la tierra me puede dar una felicidad definitiva, haz que nunca peque por la busca de nada. Quiero vivir para la perfecta santidad para la que me creaste.

    2

    EL FIN DE LAS COSAS CREADAS

    CRISTO:

    Hijo, si orientas tus deseos conforme a mi querer aprenderás la santa lección de los sucesos de la vida diaria. No hay nada tan pequeño y carente de importancia que no refleje, de algún modo, mi Querer y Bondad. Cuando hayas llegado a ser tan bueno y desprendido de ti como deberías ser, encontrarás fácil entender el sentido profundo de los acontecimientos de tu vida diaria.

    Un corazón puro ve mucho más de lo que aparece en la superficie.

    2. Yo creé el cielo y la tierra para servido del hombre. Puse a los ángeles para ayuda del hombre. De hecho, yo mismo estoy continuamente ayudando y sirviendo al hombre. Si él vive conforme a mi voluntad, participará un día conmigo de la perfecta felicidad del cielo.

    3. ¿Qué haces tú en retorno por mis continuos favores? Deberías servirme cada día de tu vida. Con todo no me has servido desinteresadamente ni un solo día. Yo merezco toda obediencia, todo honor, toda alabanza. Me debes cada respiración, cada segundo de tu vida. Sin que yo te sostenga continuamente, nada te podría agradar ni aprovechar. Toda asistencia, toda ayuda es obra de mi mano.

    PIENSA:

    Si hubiere de componer una lista de todos los beneficios que he recibido de Dios, debería escribir un libro entero. Cada cosa, cada persona es siempre un regalo de Dios con un fin determinado. No sólo algunas cosas, sino que todos los acontecimientos de mi vida suceden por buenas razones que Dios tiene. De una u otra manera tienen por objeto ayudarme a entender la felicidad y gloria eterna del cielo. Debería desechar cualquier persona o cosa que me apartara de este fin por medio del pecado. Todas las cosas han de ser usadas debidamente, es decir, de modo que me ayuden a vivir una vida buena y útil. Por el uso inteligente y el control de las necesidades y actividades diarias pruebo mi sincero deseo de llegar al amor y amistad eterna con Dios en el cielo.

    ORACIÓN:

    Dios mío, todas las cosas buenas que se relacionan conmigo en la tierra son tenues reflejos de tu perfecto atractivo y Bondad. Que nunca aparte mis pensamientos de Ti, Bien Perfecto. Espero apartarme de todos y de todo lo que me aparte de Ti. Todos los bienes de esta tierra pasan pronto, pero Tú permaneces para siempre. Me decido ahora por una sincera batalla cotidiana contra el pecado. Dame el gran favor de agradarte sobre la tierra y de amarte en el cielo. Amén.

    3

    INTENCIÓN RECTA EN TODAS LAS COSAS

    CRISTO:

    Hijo, quiero que tengas la intención recta en todas las cosas. Esto quiere decir que deseo que tengas un fin sobrenatural en todo lo que hagas, pienses o digas. Si buscas evitar el infierno, disminuir tu purgatorio, o ganar el cielo, son todos ellos motivos sobrenaturales y por lo tanto intenciones rectas. Naturalmente que a menudo eres inconsciente de tus motivos, pero mientras no estés en pecado mortal y tus acciones estén de acuerdo con mis mandamientos, tienes una intención recta.

    2. De todos modos se dan grados en la rectitud de intención. Así, cuando haces algo simplemente para agradarme, tu intención es más pura que si piensas en tu propio provecho. Con todo, sea cual sea el grado de tu intención recta, ella siempre busca cumplir mi querer y siempre te proporcionará mayores bienes que aquella intención que se preocupara solamente de buscar tu provecho terreno.

    3. Pese a todos los sentimientos, caprichos, prejuicios o preferencias, lucha por mantener una intención recta en todo momento. Tan pronto como tu deseo contradiga mi voluntad, apártalo como apartarías cualquier otra ocurrencia absurda.

    4. No permitas que los diarios acontecimientos de tu vida te distraigan y aflijan demasiado. Procura conocer mi voluntad y cumplirla en todas las cosas. Con esta pura intención tendrás una profunda paz interior en todo. Este es mi regalo a todos los que me permiten que gobierne sus vidas.

    5. La intención de una persona tiende a empañarse en el proceso de sus cotidianas ocupaciones. Gradualmente se siente influenciado por deseos y egoísmos. Por ello renueva tu pureza de intención varias veces a lo largo de la jomada. Ofréceme cada actividad y evita todo lo que pueda llevarte al pecado.

    6. Recuerda tu fin celestial de vez en cuando. No permitas que nada te parezca grande, alto, grato, aceptable, a menos que te ayude en el cumplimiento de mi Voluntad. Considera toda consolación indebida, todo placer pecaminoso como reaccionas ante una gran pérdida de dinero.

    7. Quien me ama de verdad, odia cuanto le aparte de Mí. Yo sólo, Dios eterno e infinito, gozo perfecto del alma, puedo traer verdadera paz al alma y felicidad duradera al corazón.

    PIENSA:

    ¿Dónde están los placeres y satisfacciones que disfrutaste el año pasado? Idos y olvidados. Si me hicieron peor, encontraré la muerte y el juicio dentro de bien poco. ¿Por qué no me esfuerzo por valorar las cosas de acuerdo a la manera de ver las cosas de Dios? El quiere que viva una vida inocente y útil. Incluso mis ratos de placer deberían mejorarme de alguna manera y hacerme más capaz para realizar mi tarea. El cielo es más grande que todo lo que yo puedo merecer. Con todo, debería tratar de ser cada día un poco menos indigno de él.

    ORACIÓN:

    Señor, lo que Tú dices es verdad. Haz que siga tus palabras en mi vida cotidiana. Tu verdad me enseñará, guiará y protegerá. Ella me puede librar de todos los malos deseos y de todos los amores locos. Haz que no estime nada por grande o digno de valor o admirable, sino en cuanto me haga mejor y más grato a tus ojos. De esta manera no seré nunca esclavo de esta tierra, sino que avanzaré cada día hacia el cielo con una santa libertad de corazón. Amén.

    4

    SANTA INDIFERENCIA

    CRISTO:

    Hijo, déjame hacer contigo como a Mí me parezca. Yo sé lo que es mejor para ti. Tú piensas al modo humano, de manera que tus pensamientos a menudo están influenciados por tus sentimientos y prejuicios.

    2. Yo tengo más cuidado de ti del que tú podrías tener. El que no se me entrega a Mí de todo corazón y con lealtad corre un gran riesgo. Sólo yo te puedo llevar a la vida eterna. Déjame hacer lo que me parezca. Lo que yo haga será lo mejor para ti.

    3. Puesto que sé todas las cosas, conozco tus necesidades más importantes. Deseo para ti el gozo perfecto e inacabable del cielo. Por esta razón de tiempo en tiempo te colocaré en una oscuridad espiritual llena de dudas y confusión. Otras veces te regocijaré con la luz de mi verdad y de mi gozo. Un día te consolaré y al siguiente encontrarás la vida dura y llena de pena. Pero a través de todas estas cambiantes condiciones, acuérdate que mi mano te está llevando al cielo.

    4. Sigue mi voluntad en todas las cosas. Estáte tan dispuesto para soportar sufrimientos como para tener gozo, tan contento para ser pobre y necesitado como para poseer de todo. Si prefieres mi voluntad en todas las cosas estás prefiriendo el Querer Perfecto y el más alto Bien.

    PIENSA:

    Dios me ha hecho para la vida perfecta del cielo. Cuanto me envía lo manda teniendo ante los ojos este fin. Yo puedo remediar y mejorar algunas de las cosas de mi vida cotidiana, pero otras están fuera de mi control. Una vez que he hecho todo lo que estaba de mi parte, debería aceptar los resultados como la Voluntad de Dios sobre mí. Sea duro o fácil, grato o desagradable, yo puedo estar siempre seguro de que Dios conoce, quiere y permite lo que es bueno para mi alma.

    ORACIÓN:

    Mi Dios y mi todo, Tú haces y controlas todas las cosas de mi vida. ¿Cómo puedo yo olvidar esta verdad y quejarme de ello? Acrecienta en mí la santa disposición de la que hace un momento hablabas. Hazme igualmente dispuesto para recibir de tu mano lo dulce y lo amargo, el gozo y la pena. Te doy gradas desde ahora por cuanto me quieras enviar. Líbrame únicamente del pecado y no temeré ni a la muerte ni al infierno. En tanto en cuanto no me separes de Ti, ni me borres del libro de la vida, cualquier sufrimiento que venga no me molestará, mucho tiempo. Dame la gracia de ver, amar y preferir tu voluntad en cada acontecimiento de hoy. Amén.

    5

    MIRANDO LAS COSAS DESDE DIOS

    CRISTO:

    Hijo, la persona que estima algo en sí mismo, olvidando mi bondad y amor, será siempre pequeña y ruin como las cosas que valora. Cuantas veces dejas de esforzarte por agradarme carece de verdadero valor tu vida. Deberías considerar estos momentos como perdidos.

    2. A menos que me veas en tu vida diaria, pronto o tarde te sentirás descontento de cuanto eres y de cuanto te preocupas.

    3. Si el hombre trata de enjuiciar algún acontecimiento como si existiera él solo, no tendrá ni satisfacción en la conciencia ni verdadera libertad. Se encontrará atado de mil maneras e incapacitado para acercarse a Mí.

    4. Quien piensa en las cosas de la tierra más que en Mí, no encontrará otra cosa que inseguridad, tormento y pena. No se autorrealiza sino que planea su propia destrucción.

    5. Si valoras algo más de lo que se merece, aunque sea una cosa pequeña, te apartará de Mi, el más grande Bien, y debilitará tu alma. El hombre que busca sólo satisfacciones terrenas se vuelve ciego a la presencia amante de su Creador.

    PIENSA:

    Quien busca sólo placer, tranquilidad, honor, es un amante de este mundo, es decir, vive para esta vida. Gradualmente se va haciendo un esclavo de sus deseos terrenos, de manera que no podrá incluso ni pensar en Dios. Pensará en el cielo demasiado tarde cuando, encuentre las puertas cerradas ante sí para siempre.

    ORACIÓN:

    Dios mío, necesito tu asistencia para conservarme libre de la esclavitud de las atracciones terrenas. Usaré cuanto poseo y mis diarias satisfacciones como cosas que me has dado. Yo no puedo ofenderte con estos regalos de Ti recibidos. Así como ya han quedado atrás las satisfacciones de ayer, así pasarán también las de hoy. Quiero vivir para el Dios más grande, para Ti, mi Dios y mi todo. Sólo Tú eres el mejor y el más alto, sólo Tú puedes satisfacer las angustias de mi corazón de una manera definitiva. Amén.

    6

    EL ÚLTIMO Y MÁS GRANDE DE LOS FINES

    CRISTO:

    Hijo, mis verdaderos amigos rehuyen la acumulación de más y más cosas, sencillamente porque se sienten satisfechos. No quieren nada que tenga sólo valor temporal. Todas sus esperanzas y ambiciones tienden hacia el éxito que yo proporciono, el éxito que nunca pasa. Saben que el amor excesivo de las cosas de este mundo puede llevarles fuera del camino del único gozo y gloria finales. Por eso en su actividad diaria mantienen un ojo puesto en Mí y en mis mandamientos.

    2. Entre todas las maravillas del cielo y de la tierra no hay nada como Yo. Mis obras son absolutamente buenas y mis juicios definitivamente verdaderos. Mi Providencia gobierna el universo.

    3. Deja a los otros que busquen cuanto quieran fuera de Mí. En cuanto a ti, que nada te agrade sino Yo, tu esperanza y eterna salvación.

    4. Diariamente mírame a Mí por encima de las cosas. Trata de encontrarme en las cosas. Yo soy el solo dador de paz y de felicidad duradera.

    PIENSA:

    No hay lengua capaz de describir la paz que Dios da a los que con sinceridad desean su Voluntad por encima de todo. Muchos no encuentran nunca esta paz porque les faltan arrestos y coraje para vivir enteramente en los caminos de Dios. Tratan de obedecer la ley de Dios solamente en parte. Dios ama al hombre que es lo suficientemente honesto como para anteponer a su deseo lo que es lo primero.

    ORACIÓN:

    Mi querido Salvador y generoso Dios, ¿puedo ser yo tan loco como para pensar que se puede encontrar felicidad sin Ti? ¿Podrá acaso proporcionarme verdadero gozo el pecado cuando me separa de Ti, la Fuente de todo gozo duradero? No. Espero con tu ayuda, guardar mis ojos fijos en Ti en medio de mi vida cotidiana. Espero evitar todo lo que te desagrade y vivir como Tú quieres que viva cada hora de mi día. Tú me enseñarás el camino para quedar inundado de paz y felicidad. Déjame amar tu querer en todas las cosas. Amén.

    7

    LA VANIDAD EN LA VIDA COTIDIANA

    CRISTO:

    Hijo, vanidad es otra manera de llamar a las pretensiones absurdas y las ilusiones sin sentido. Algunas personas esperan demasiado de las cosas buenas de este mundo. Otros esperan llegar a ser más de lo que objetivamente son capaces y pretenden atraer más atención de la que merecen.

    2. Vanidad de vanidades y todo es vanidad para quienes no me aman o se niegan a guardar mis mandamientos. No hay nada estable bajo el sol. Cuando amas algo por sí mismo y no en cuanto que te ayuda a hacer mi voluntad eres víctima de la vanidad. La muerte te privará de todas las cosas sin dejarte una sola de ellas. ¡Qué tranquilo vive el hombre que valora estas verdades!

    3. Es vanidad aferrarse a las riquezas perecederas y poner en ellas las esperanzas. Vanidad es también seguir ciegamente los deseos de la carne y querer cosas que más tarde te han de proporcionar un gran castigo.

    4. Es vanidad pretender tener una vida larga sin preocuparse gran cosa de tener una vida buena. Es vanidad entregar todos los cuidados a esta vida sin preocuparse de la vida que ha de venir más tarde. Es vanidad amar solamente aquello que pasa rápidamente en lugar de fijar tu corazón en el cielo, la casa de gozo definitivo.

    PIENSA:

    Si la muerte devolviera las vidas, ¡de qué diferente manera se valorarían las cosas! Los hombres sabrían qué locura eran muchas de las cosas por la que ellos vivían, trabajaban, e incluso pecaban. Los buenos disfrutan ahora ya en el cielo una felicidad y gozo perfecto con Dios porque rechazaron ofenderle a cambio de placeres o glorias humanas. Mi vida está en mi elección. ¿Trataré de agradar a Dios en todas las cosas o preferiré unas cuantas satisfacciones humanas contra su voluntad?

    ORACIÓN:

    Señor, concédeme una voluntad celestial, de manera que aprenda a buscarte por encima de todo. Que te encuentre en mi vida, que disfrute de tu presencia en mi vida y que te ame por encima de todo. Que entienda todas las cosas de acuerdo con su importancia ante tus ojos. Haz que evite prudentemente lo que me pueda envanecer y que soporte pacientemente lo que hace mi vida más difícil. Se requiere una gran voluntad para luchar contra la influencia perniciosa de algunas palabras humanas y para mantener los ojos puestos en tu santa ley. Así avanzaré en la vida que lleva a la vida eterna, a la felicidad indefectible y al único verdadero éxito final. Amén.

    8

    LA VOZ DE LA CONCIENCIA

    CRISTO:

    Hijo, no hagas el mal por nada de este mundo. Es mejor tener a todo el mundo enfrente que tenerme a Mí en contra. Ya que si me pierdes a Mí pierdes más que si te falta el mundo entero. Cuanto amas sobre la tierra no es más que un reflejo de mi bondad. Si fijas tu atención solamente en las cosas de la tierra y en los hombres pronto te apartarás de Mí y perderás mi gracia.

    2. Tan pronto como estés demasiado interesado en los placeres y comodidades de este mundo sentirás remordimientos de conciencia. La mayor maldad que puedas ejecutar se hace mucho peor aún si tratas de excusarte o de justificar tus acciones.

    3. Ningún hombre puede enjuiciar adecuadamente la vida si no es aquel cuya conciencia está limpia. Quien anda con tapujos nunca tiene verdadero gozo ni paz interior. Puede que diga que tiene paz, que nada espera y nada teme de arriba. O miente o está loco. Mi justicia se encargará de poner fin a sus hazañas. Después pensarán de un modo muy distinto.

    4. Una mala conciencia siempre está temerosa y preocupada. Una buena conciencia tiene paz incluso en los momentos más difíciles. La gloria del hombre bueno se basa en el testimonio de una buena conciencia.

    5. No hay verdadera libertad ni gozo que aproveche sin una conciencia clara y un santo temor a todo pecado. Bendito el hombre cuyos ojos están permanentemente puestos en Mí y que mantiene sus deseos terrenos dentro de mi ley. Una vida es buena si sigue mi voluntad y tiene una estima profunda de ella en su existencia terrena.

    PIENSA:

    Dios ha hecho al hombre lo suficiente inteligente para que sea capaz de ver que debe hacer lo que es recto. Y así el pecador reconoce que lo es. Sabe que su vida no marcha como es debido. Si se empeña en aferrarse a sus pecados se esforzará, por encontrar alguna excusa, pero no es capaz de engañarse a sí mismo por mucho tiempo, lo mismo si vive sin paz en el alma que si logra embotar su conciencia. El hombre con la conciencia embotada encontrará distracciones y centros de interés en muchas cosas, pero jamás poseerá, la paz absoluta de los que viven para el cielo.

    ORACIÓN:

    Dios mío, haz que yo nunca sea insincero en mi vida diaria. Que tenga siempre la rectitud, el coraje y la lealtad de hacer lo que se debe. No quiero buscar ninguna satisfacción temporal o descanso que te desagrade. Haz que viva para la eternidad escogiendo siempre lo que Tú quieres que yo escoja. Así nunca me cogerá la muerte por sorpresa. Espero vivir cada hora del día con lealtad a tu santa voluntad y en paz contigo. Amén.

    9

    FRAGILIDAD DE LA NATURALEZA HUMANA

    CRISTO:

    Todos los seres humanos son débiles. No te creas más fuerte que los demás. Las circunstancias no crean la debilidad del hombre. Lo único que hacen es ponerla de manifiesto y mostrar lo que realmente es. Te debes convencer de esta realidad. Tu querer es débil, y tus deseos humanos irracionales son robustos.

    2. No debería resultarte difícil aceptar tu fragilidad. Mira cuántas veces te perturba cualquier tontería. A menudo propones ser un hombre como es debido. Pero en seguida viene una tentación cualquiera y se volatiliza tu resolución. Precisamente en aquel momento en que tú te crees a salvo, cuando menos lo esperas, es cuando quedas fuera de combate por una tentación ridícula. Incluso aunque no consientas plenamente tus deseos y sentimientos te deben avergonzar. Las imaginaciones vergonzosas se te echan encima y no hay modo de desecharlas.

    3. Antes de que cuides seriamente de tu propia perfección es necesario que estés convencido de su necesidad. Mira lo débil que

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